http://www.youtube.com/v/_TbYyqwiwpA&rel=1Aunque sus investigaciones no hubieran dado frutos, a la doctora Anna Dornhaus habrÃa que darle un premio a la paciencia. Durante varios dÃas, esta investigadora de la Universidad de Arizona se tomó el trabajo de pintar 1.200 hormigas una a una con diferentes colores. “Anestesié a 1.200 hormigasâ€, explica ella misma en The New York Times, “y las pinté una por una con un pincel especial de aeromodelismoâ€.
Después de marcarlas con diferentes patrones, con los colores verde, rojo y amarillo, Dornhaus grabó a las hormigas en vÃdeo durante más de 300 horas y estudió los movimientos de cada una de ellas. Y lo que descubrió desmonta el mito de la hormiga laboriosa.
Una buena parte del hormiguero no se dedica a nada productivo. Algunas, las más rápidas, tardaban aproximadamente una hora entre uno y cinco minutos en realizar su tarea (coger un trozo de comida e introducirlo en el agujero). Otras, las más lentas, tardaban hasta dos horas en realizar la misma tarea. Sorprendentemente, la otra mitad del hormiguero no hacÃa nada en absoluto.
¿Cómo se explica este comportamiento? Según la doctora Dornhaus, algunas colonias pequeñas llegan a depender del trabajo de una o dos hormigas hiperactivas que se encargan de tenerlo todo controlado. “Es como en un piso de estudiantesâ€, explica, “siempre encontrarás a uno que soporte menos la suciedad y terminará haciendo el trabajo de todosâ€.
Aparte de esta humorÃstica comparación, los motivos por los que esto sucede siguen siendo un misterio. Puede que las hormigas inactivas estén reservando fuerzas para un caso de emergencia en el hormiguero, o que estén acumulando alguna sustancia bioquÃmica que proteja al nido. Aunque también, claro está, cabe la posibilidad de que sean unas vagas redomadas.